El ser es posibilidad

Conciencia Colectiva

SOLILOQUIOS AMBULANTES…

El ser es posibilidad

Por: Francisco Javier Reyes Medrano

 

“Para resolver los problemas globales necesitamos
crear nuevos métodos de pensamiento, elaborar una
nueva moral y una nueva escala de valores y,
sin ningún género de dudas, nuevas normas de comportamiento”   

                                                                                    I.FROLOV

En aquella casa se respira un ambiente distinto a lo acostumbrado, se han levantado más temprano de lo habitual, pues al hijo de aquella pequeña familia le ha llegado el momento de ir a su primer día de escuela. Sus padres emocionados por el fenómeno suscitado han previsto con anterioridad todo lo necesario para llevar con éxito semejante empresa.

Ese chico de nombre Esteban que hace apenas unos cuantos años  saliera del cuerpo de su madre colmado de sangre, donde su primer contacto con este mundo fue un lugar lleno de instrumentos médicos y artefactos de avanzada tecnología- pues su padre pudo pagar un hospital privado de renombrado nombre y con un precio elevado para que  allí pariera su mujer. Esteban llegó a este mundo desnudo con un cuerpo endeble, pero acompañado de un gran carácter-sus ruidosos llantos- mostraron su malestar claramente.

Inmediatamente después de salir del vientre materno, la parte médica se dispuso a limpiar y a dar todas las atenciones al nuevo ser recién nacido, solo bastó hacer estos arreglos para que a la brevedad posible apareciera la mano de los que ya están aquí, sobre el recién llegado: de Inmediato lo arroparon, al mes siguiente lo bautizaron colgándole una medalla en su pecho con la imagen de la religión profesada por la familia sin siquiera haberle preguntado la razón de esta ceremonia.

Con el paso del tiempo no solo lo arroparon, también le amarraron las manos muchas de las veces, lo alimentaron y le fueron ayudando a que diera sus primeros pasos. A la par vinieron las primeras orientaciones en casa, aprovechando la agudeza sensitiva del buen Esteban, que dio sus primeros sollozos para luego decir sus primeras palabras en un lenguaje extraño y ajeno, pero que sus padres se empeñaban en que repitiera. Cabe señalar, que en muchas de las ocasiones el tal Esteban tenía conductas que sus padres primerizos no terminaban de entender, que en más de una ocasión los condujo a severas discusiones.

También, a la brevedad posible Esteban haría su primera comunión, cuyo significado implica memorizar una sarta de oraciones y acudir al templo de la colonia donde vive, para vomitar lo memorizado en presencia de los intermediarios de Dios; para que estos den el visto bueno del gran cristiano que ahí se presenta ante las puertas de sus majestuosos palacios.

Aunado a ello, Esteban comenzaría a ver televisión, donde se le diría permanentemente cómo es esto que llamamos mundo y su función en esta vida que recién comienza, los resultados son los esperados: es muy probable que imite lo allí observado que se verá reflejado en su conducta y en su actuar.

Cuando Esteban tenía cinco años su padre perdió el empleo y con él muchas de las comodidades acostumbradas, -como consecuencia de una de las tantas y constantes crisis que el pueblo mexicano ha tenido que sortear- a partir de allí la vida de Esteban dio un giro tremendo, pues ahora tuvo que trabajar para ayudar con el sustento familiar; unas veces salía a vender donas en un canasto que su madre preparaba, otras veces se levantaba muy de mañana para ir a vender gelatinas a las afuera de la Iglesia; cuyos visitantes le compraban por la simpatía del chiquillo y poniendo en ejercicio el valor de la caridad muy acorde como uno de sus preceptos religiosos.

En su primer día de clases, como él, muchos otros lo hacen también, acuden a esos edificios o chozas, según sea el origen de cuna o la condición social familiar o la ubicación de la escuela: zona urbana, zona rural,  esta última pudiendo tener como añadidura ser de alta marginación.

Allí,  la mucha suciedad escondida en el fondo de todo ser, será barnizada por la educación, se les proveerá de una educación que fortalecerá lo embutido en casa: los buenos modales, el cómo vestirse, la forma de comportarse, y en la mayoría de los casos, se aniquilará el pensamiento de los que allí acuden, se continuará pues, con la domesticación del ser humano con el firme propósito de crear un hombre manso y atolondrado, obediente y sumiso.

Al paso del tiempo, Esteban aprendió a leer y desarrollo el gusto por la lectura-  aunque en su hogar nunca hubo muchos libros. Aun con todo lo dicho en casa, en la escuela y en la iglesia a la que acudía cada domingo llevado por sus padres; Esteban seguía teniendo muchas preguntas. Y fue así, como al igual que René Descartes comenzó a dudar de todo y pudo percatarse que si dudaba es porque era capaz de pensar y entonces empezó a pensar por sí mismo y a sacar sus propias conclusiones acerca de lo que lo rodeaba.

Es así como Esteban, ha desarrollado una personalidad  de constante asombro por lo que le rodea, combinada por un incesante deseo de saber cosas; propiciado quizás por algunos profesores que se salieron de lo normalmente establecido en el reglamento escolar y por su interacción y experiencia propia en su entorno social.

Esteban es curioso, problemático, desconfiado, solitario y un tanto arrogante para muchos de sus amigos; no comprenden que  tiene necesidad de soledad, de curación de sí mismo, esto hace que sus relaciones con los demás no consista en simpatizar con ellos, sino que está convencido de querer ser él mismo, de construir su propia concepción de vida, lo que es, quiere ser y será.

Esteban no se contenta con respuestas burdas por ello ha dejado de ir a la Iglesia; la respuesta de Dios le parece tal, que la considera una grosería y atropello para los libres pensadores, es cercenar el pensamiento y someterse a una voluntad única que convierte al hombre en una cosa más que adorna lo que ya está, es vivir en la imposibilidad y en lo estático a espera del pasar del tiempo para que la proclama divina se cumpla.

Sin saberlo o al menos sin tenerlo como un fin, Esteban ha conformado en casa una vasta biblioteca personal, la cual día a día se hace más grande, también, sin darse cuenta de ello, muchos de sus compañeros y amigos se comienzan a acercar a él más de lo acostumbrado, hecho que por momentos lo sorprende, sin embargo siempre tiene algo interesante que decir y mucho que comentar respecto a determinado tema.

Actualmente, Esteban es un profesionista muy joven, ampliamente reconocido por sus compañeros y mal visto por muchos otros por sus convicciones, por su congruencia en el decir y en el hacer y por el hecho  de refutar los ideales de muchos, sin comprender que solo se pone los guantes ante ellos.  

Cuando el malestar se hace evidente entre sus colegas, por dejar en claro su sentir recurre a una máxima de Nietzsche: “No ataco jamás a las personas; me sirvo de las personas únicamente como una gran lente de aumento, por medio de la cual se puede hacer visible una calamidad general, pero oculta y difícilmente comprensible”.  

Esteban es pues, la más clara muestra de que a pesar de que este mundo está completamente configurado de tal forma que ninguno de nosotros seamos como él, y más por el contrario a que todos de alguna forma  y en cierto momento pertenezcamos a la muchedumbre que se pierde en el anonimato de las masas.

Aun con todo y ello la utopía es posible porque Esteban existe y es.